Grandes expectativas… A veces nos aferramos a fantasías mentales, que no tienen porqué ser realistas, ni lo mejor para nosotros. Nos volvemos muy cuadrados en el “cómo debería ser” nuestra pareja, el trabajo, proyectos personales a futuro, en todo… Debemos dar la oportunidad al entorno y las personas que nos rodean de sorprendernos, enamorarnos de las cosas tal y cómo son, sin intentar controlar todo.
Olvidemos los cuentos de hadas, son lindos, pero la vida real es diferente, es mejor. ;)

Grandes expectativas… A veces nos aferramos a fantasías mentales, que no tienen porqué ser realistas, ni lo mejor para nosotros. Nos volvemos muy cuadrados en el “cómo debería ser” nuestra pareja, el trabajo, proyectos personales a futuro, en todo… Debemos dar la oportunidad al entorno y las personas que nos rodean de sorprendernos, enamorarnos de las cosas tal y cómo son, sin intentar controlar todo.

Olvidemos los cuentos de hadas, son lindos, pero la vida real es diferente, es mejor. ;)